Gimnasios en familia; experiencia única en Tailandia

Los gimnasios en Tailandia es algo fascinante, un mundo diferente y me gustaría ser capaz de describirlo a aquellas personas que no han tenido la suerte de ir o de convivir durante un tiempo en uno de ellos. Seguramente no me acerque ni de lejos, pero para algo servirá.

Como en todos sitios, hay gimnasios muy diferentes los unos de los otros, y ahora que el Muay Thai es cada vez más popular entre los extranjeros y hay mucho turismo deportivo, hay cada vez más tipos de gimnasios y ofertas. Hoy nos vamos a acercar un poquito a aquellos que son, como yo los llamo, gimnasios familiares. No es que sean más grandes o pequeños, o que solo tengan luchadores de nivel medio. Pueden parecer de bajo nivel pero ojito con lo que esconde cada uno.

Una rutina de familia

A mi desde luego lo que me alucina es el tipo de vida dentro del gimnasio. Tan diferente a lo que en Europa o América es un gimnasio que es para quedarse durante días mirando e intentando recordar todo. El entrenador jefe que vive con su familia en el propio gimnasio, sus hijos que quizá entrenen y compitan también, la mujer que prepara la comida para los entrenadores y los peleadores, los niños que se preparan para ir al colegio después del primer entrenamiento, las mascotas, los gallos, los perros, los gatos y el movimiento que hay. Es como otro mundo.

Gimnasio regentado por una familia, un matrimonio.
Gimnasio Petputhong en Nonthaburi, Bangkok. De lo más precario que he visto con un campeón del Radja entre sus estudiantes.

 

Gimnasio regentado por una familia, un matrimonio.
El gimnasio desde atrás. No esconde nada más, suficiente para tener a 4-5 peleadores de nivel medio-alto y algún joven que espera llegar lejos.

Son gimnasios familiares porque los suele regentar una familia. Es decir, quizá haya varios entrenadores y varios competidores, de diferentes edades, que viven en el campo. Pero el gimnasio está dirigido por el tándem que forman marido y mujer, con sus niños de por medio. Además son familiares porque todos los demás miembros, aunque no por sangre, son como familia. Conviven juntos, duermen juntos, comen juntos y entrenan juntos. Algunos se conocen desde hace unos meses y otros llevan decenas de años juntos.

El día a día

El día a día en estos gimnasios es como en cualquier otro. Sobre las 5.30 en pie para antes de las 6am estar saliendo a correr, vuelta a las 7, trabajo en los sacos, quizá clinch o sparring y ducha rápida para desayunar e ir al cole, que empieza sobre las 8-8.30. Mientras los competidores mayores terminan su entrenamiento.

Después los competidores y entrenadores desayunarán también todos juntos lo que alguien (la mujer de algún entrenador o un propio entrenador) ha ido a comprar al mercado y cocinado. Recoger la cocina, limpiar el gimnasio (en algún lugar más que en otro) y a descansar. Sobre las 16h empieza de nuevo el entrenamiento, y llegan los niños del cole. El entrenamiento de la tarde es brutal, unas 3-4 horas de paos, clinch, saco, correr, etc. Después cena todos juntos y a la cama.

Lo que a mí más me llama la atención es esta combinación de vida durísima de peleador y rutina más que normal para ellos. Claro que estos niños han vivido así toda su vida, es su vida. Para mi es algo increíble. Te recomiendo leer sobre la función social de los gimnasios en Tailandia aquí, sirve mucho para entender la dinámica de cómo funcionan y cómo la comunidad se beneficia.

Dos estudiantes después de entrenar listos para ir al colegio
Rang y Poyee después del entreno de la mañana listos para ir a hacer unos exámenes de fin de curso.

Estar entrenando pasando un calor de alucine y, sentada en la mesa de fuera, está la mujer de tu entrenador que le hace las trenzas a la niña mientras esta desayuna un poco de arroz con curry a las 8am antes de ir al cole. Ella como sin darse cuenta de que está en medio de un gimnasio, tu sin saber si tomártelo a risa o intentar sacar una foto.

El país del Muay Thai

Son estas cosas las que te hacen entender que esa es la tierra del Muay Thai. Mientras aquí en España toca dar explicaciones a cada familiar o persona que se entera de que practicas este deporte, allí está dentro de su vida. Los peleadores corren por las calles a la misma hora que las señoras se levantan para ir al mercado, que las motos empiezan a circular y que los niños están marchando para el colegio. Nadie se sorprende, nadie pregunta. Como mucho oirás algún “pen nak muay farang” (ser boxeador extranjero) sorprendidos de ver a un blanco corriendo con el grupo.

Brutal es cuando uno de los jóvenes compite por la noche y al día siguiente, sin entrenar, se levanta, se ducha, uniforme y al cole. Quizá cojeando un poco, pero sin pensárselo demasiado. Por cierto, los uniformes del colegio de Tailandia son brutales, estilo americano con 3-4 modelos diferentes según lo que toque cada día. Los niños con unas pintas geniales y yo pensando, ¿este es el mismo que me agarra en el clinch y me tiene por los suelos todo el rato?

Niño con el uniforme del colegio esperando sentado en el ring
Team, hijo de Thailand Pinsinchai, esperando a su hermano para ir al cole después de la sesión de la mañana. Uno de mis uniformes favoritos.

Pero es el día a día lo que me gusta. Por eso, da igual el tiempo que vayas, pasará volando. Por que el día a día es una experiencia genial, y si ya estas cosas tan “ordinarias” te sorprenden, imagínate cuando pruebes los entrenamientos, aprendiendo de auténticos máquinas y comiendo sus delicias.

Las tareas del hogar de una familia

Los competidores en los gimnasios suelen ser los encargados de su mantenimiento. Mientras que la cocina la realiza normalmente algún entrenador o mujer del mismo, que son los que saben. Las tareas de limpieza y recogida suelen quedar a cargo de los más jóvenes. Es una mini comuna que funciona en armonía. Cada uno conoce su labor, se friegan suelos, se limpian platos, cacerolas, los sacos se limpian cada cierto tiempo y el ring y la tarima se barren para la nueva sesión de entrenamiento.

Además en la mayoría de los casos entrenadores y competidores suelen compartir cuarto. Quizá duermen 6-8 por cuarto y claro, imagínate cómo está aquello. Por un lado no es lo más divertido, lo se por experiencia, pero por otro lado es una convivencia absoluta, y los lazos que crean estos muchachos son brutales. Sobre todo, acordaros, cuando están a cientos de kilómetros de sus casas y sus familias.

Cena en familia después del entrenamiento.
Una día de cena con velas, se fue la luz, en el gimnasio Santai. Lisa y yo compartiendo delicias con los compañeros y entrenadores

Recuerdo cuando, hace unos veranos, la hija de Phon Narupai, uno de los entrenadores, dormía muchas noches en el ring, con una mosquitera que tenía y utilizando el pao de almohada. Ella tenía unos 11 años y pasaba olímpicamente de todos los boxeadores del campo, el pan de cada día supongo. Llegábamos a las 6 para correr y veíamos un bulto desperezándose en el ring. Es una tontería pero a mi me alegraba la carrera. Y eso que 8-10 kilómetros de carrera a las 6 am sin desayunar no son fáciles de alegrar.

Recordar que en Tailandia muchos gimnasios no tienen paredes, simplemente tejado y quizá un muro pero suelen ser abiertos. Pero simplemente lo cotidiano que era para esta gente la situación me hacía a mi fijarme mucho más.

Lo mejor es verlo

Cuando escribo esto tengo la sensación de no ser capaz de explicarlo como merece. Desde luego lo mejor es ir allí, vivirlo, aprender y disfrutar con ellos. Yo por mi parte recomiendo a cualquiera que no se lo piense demasiado, unos ahorros y, si se puede, a volar! Mejor gastarse el dinero con esa gente, dárselo a la gente que rodea ese mundo, que gastarlo aquí como a veces hacemos.

Gimnasio de la familia Pinsinchai en Bangkok
Gimnasio Pinsinchai en Bangkok. Enfrente de la mansión del general Pinsinchai, en unos jardines preciosos.

Una experiencia genial desde luego, de la que encima te llevas el mejor entrenamiento al que podamos aspirar los extranjeros. Muay Thai en la tierra del Muay Thai, supongo que no merece la pena dar más explicaciones.

Gracias por leer, y ya sabéis que cualquier comentario es bienvenido, que si compartís me ayudáis y que sois bienvenidos para escribirme y preguntar. Abrazos!

 

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