Ventajas y desventajas de entrenar siempre al máximo

El artículo de hoy vuelve a repasar algunos aspectos clave a la hora de entrenar Muay Thai. No podemos cerrarnos exclusivamente al dicho de “peleas tal y como entrenas”, pues los entrenamientos son una cosa, las peleas otra. Aun encontramos, tanto aquí como en Tailandia, muchos campos que tienen estilos diferentes de entrenamiento. Algunos se basan más en el entrenamiento técnico, de calidad, y otros se centran más en el entrenamiento duro, en el “cuanto más mejor”. ¿Ventajas, desventajas? Vamos a verlo.

Entender el entrenamiento

El entrenamiento es básicamente un proceso por el cual tu expones a tu cuerpo y tu mente a situaciones complejas, más o menos relacionadas con la competición si compites o con una situación de “combate real” si te interesa el Muay Thai como deporte en general. Con el objetivo de que la repetición del mismo te lleve a adaptarte, y tener mejores herramientas (técnicas, físicas y mentales) para enfrentarte con éxito a la competición.

Para entender el entrenamiento entonces hay que entender la competición. Habrá que, poco a poco, trabajar en situaciones casi reales de competición. Quizá aquí entonces si que tenga sentido entrenar a máxima intensidad.

Esto incluye trabajo físico como sprints, cuestas, circuitos de fuerza. Trabajo específico como paos a alta intensidad, sparring duro, clinch fuerte, etc. Trabajo psicológico de estrés, sensación de estar en peligro, trabajar con el cansancio.

Solo hay un problema, y es que el cuerpo es capaz de aguantar el estrés y el cansancio de una competición, pero si lo hacemos día tras día nuestro éxito se puede venir abajo bien rápido.

Para entrenar con éxito, alternar cargas altas con descansos.
La curva de supercompensación es clave a la hora de entrenar.

Pero sinceramente, cuando veo combates entre diferentes escuelas, algunas de las cuales tienen una manera de entrenar más agresiva, más a la antigua, y otras mas tranquila y más técnica, veo aspectos positivos y negativos en ambos enfoques.

Aspectos positivos de entrenar a morir

Entrenar a morir no es cansarse un poquito, es entrenar con todo, pegar duro a los paos, grandes volúmenes de entrenamiento (volumen igual a horas), sparring duro, mucha repetición y en general mucha intensidad. Un día, y otro, y otro, y más otros.

Esta manera de entrenar, la más utilizada hace décadas y que cada vez quedan menos gimnasios que la siguen, forja auténticos guerreros. A nivel físico hace una selección natural de “sólo los más fuertes” y a nivel psicológico selecciona a aquellos que son capaces de tolerar cargas altas de estrés y que son capaces de pensar y utilizar su muay thai en situaciones percibidas como riesgo, y cuando el cansancio es extenuante.

Esto se ve después en el combate. Los luchadores que han sido capaces de entrenar con éxito bajo esta disciplina son luchadores que no se arrugan, que soportan la presión, que tiran cuando están cansados y que muestran agresividad y garra en la lucha.

luchador al entrenar abdominales
Sin entrenamientos extenuantes es complicado que alcancemos nuestro mejor estado de forma

No se trata de ser agresivo estilo sucio, sino de tener corazón. Es una parte fundamental en el éxito en un combate. Si eres capaz de seguir luchando a pesar del cansancio, de los golpes del rival, si eres capaz de sacar ese 20% extra que todos tenemos pero que no sabemos, eso es sin duda una tremenda ventaja.

Además, sobre todo cuando la experiencia del luchador no es muy grande, es determinante haber entrenado en situaciones de muchísima intensidad para saber a que tipo de estrés, nervios y cansancio nos vamos a enfrentar cuando estemos encima del ring frente a nuestro oponente.

Aspectos negativos

Hasta el momento parece que aquellos que entrenan con intensidad máxima tienen más posibilidades de ganar el encuentro. Y es cierto que en ocasiones si, he visto muchos luchadores cimentar su carrera deportiva en la agresividad y la garra que les proporciona este tipo de entrenamientos. Pero existen algunos riesgos.

El primero y más grave es el sobre-entrenamiento. Exceso de entrenamiento a un nivel que el cuerpo se resiente por días, semanas o meses, bajan las defensas, debilidad de huesos y músculos e incluso asco hacia la práctica deportiva. Esto se desencadena por sumar sesiones de entrenamiento muy intensas durante tiempo, sin respetar la recuperación que todo organismo necesita.

descanso tras entrenar
Sin descanso es complicado rendir al máximo en cada entrenamiento

Además entrenar fuerte y con mucha intensidad lleva el cuerpo al límite, el riesgo de lesiones es mayor. Roturas fibrilares, agujetas de caballo, o incluso por golpes. Si el sparring es duro, generalmente tiene sus secuelas, ¡sobre todo para los que son pequeños como yo! Si te han crujido el muslo a lowkicks, si tienes la nariz tocada, algún corte o dolor en las costillas. Eso evitará que puedas hacer entrenamientos de calidad los siguientes días.

Si cada pocos días arrastramos dolores, agujetas, cansancio o pequeñas lesiones, la constancia en el entrenamiento se verá mermada. La constancia es quizá el aspecto más determinante en el éxito a la larga de un deportista. Aquellos que son capaces de entrenar a diario para la preparación de una pelea, aquellos que son capaces de sumar años de entrenamiento con casi todos sus meses. Esos son los que a la larga más aprenden, más evolucionan.

Si quieres que tu carrera deportiva sea larga, no puedes entrenar siempre al 100%. Tu cuerpo notará los achaques. Por otro lado, no seras capaz de entrenar al 100% si llevas acumulando mucha carga durante los días previos. Tu cuerpo necesita descansar también.

Si bien hablábamos antes de los beneficios de entrenar con estrés, con alta intensidad, esto también trae sus inconvenientes. Y es que no aprendes cosas nuevas. Si haces un guanteo de intensidad elevada al final solo trabajas lo que ya sabes, no te arriesgas, por que la amenaza es grande. Si entrenas un guanteo suave, el castigo por arriesgarse a probar cosas nuevas es menor. Nuevas técnicas, desplazamientos, agarres. Cositas que debemos sumar a nuestro repertorio de Muay Thai si queremos evolucionar.

Conozco varios luchadores que son duros y guerreros, pero que, quizá por la manera de entrenar que tienen en su gimnasio, no aprenden cosas nuevas. Y hacen 5-10-20 combates y pelean casi de la misma forma en todos ellos. Entrenar en entornos más relajados facilita el aprendizaje de nuevos movimientos.

Otro aspecto a tener en cuenta son los malos rollos. Antes hablábamos de selección natural a la hora de seleccionar a los más duros y guerreros. Los más competitivos. Pero, ¿y el resto?, entrenar siempre con alta intensidad puede suponer que afloren rencillas o piques, y que el ambiente del gimnasio sea turbio y no facilite las relaciones personales. Un sitio con un buen entorno de amistad y camaradería es más propicio para facilitar el aspecto más determinante de tu evolución: LA CONSTANCIA.

La mejor alternativa

Como supongo ya habréis deducido tras leer esto, entrenar fuerte y entrenar suave pueden traernos ambas ventajas y desventajas. Mi consejo es que utilicéis un ratio de al menos 2-3:1 para alternar los entrenamientos. 2-3 días de entrenamiento intensidad moderada-alta, 1 día de intensidad casi máxima. Lo siento chicos, los días de intensidad baja en el Muay Thai quedan reservados casi a los domingos. O raras ocasiones de mucho cansancio o previo a la competición.

Esto además debe tener en cuenta la fecha de la pelea. No tiene ningún sentido meterse un entrenamiento de máxima intensidad cuando peleas dentro de dos meses. O cuando estás preparando la “pretemporada”, donde quizá deberías estar trabajando la base de la pirámide que sustentará todo el trabajo que está por llegar. Tampoco tiene sentido hacer un sparring duro cuando peleas la siguiente semana.

Entrenamiento técnico
Debemos reservar momentos para el trabajo relajado de la técnica.

Por otro lado no tiene sentido que, si peleas en dos semanas, tu trabajo físico se centre en carrera continua a ritmo moderado. O tu trabajo en los paos sea suave.

Así que hay que jugar con diferentes aspectos para poder sacar el máximo de nuestros entrenamientos, para mejorar técnicamente y divertirnos, pero trabajar también la cabeza y el cuerpo en situaciones de máxima intensidad. De nuevo, esto es lo que hace tan interesante el entrenamiento de competición en el Muay Thai. Si alguien tiene la receta definitiva por favor que nos la pase.

Mientras tanto, seguiremos aprendiendo. Gracias por leer amigos y espero vuestras aportaciones y comentarios si los hay. Abrazos!

 

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